Gracias, viejo
Querido amigo (aunque nunca nos hayamos visto, yo le siento como tal):
Como siempre, o casi siempre, llego tarde a mis citas y mis cartas se pierden por algún resquicio de algún viejo buzón. No quisiera que con esta pasara lo mismo, pues me agradaría agradecerle que hace ya unos cuantos años me enseñara con sus poemas a diferenciar valor y precio, a creer que pese a todo merece la pena vivir cien años por un minuto de amor, a defender la alegría, que es lo único que nunca nos debe ser arrebatado. Ya sé que llego tarde, como siempre o casi siempre, pero por si acaso quisiera darle las gracias. Si alguna vez fui poeta, fue por culpa suya.
Táctica y estrategia (Poemas de otros, 1974)
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.



Me encuentro perdido en estos últimos tiempos, donde los maestros espirituales (El
En el antiguo campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, hoy convertido en sobrecogedor 
